Suacha tiene política pública de juventud y jóvenes que construyen políticas públicas

El logro del cuatrienio, es de las juventudes, como un asunto histórico en Suacha. Se dedicaron a caminar los territorios, a escuchar juventudes en cada rincón, a buscar convergencias entre actores, a construir desde diferencias políticas, a ponerle sueños a una alternativa que ve su nacimiento en esta ciudad desprolija.


Por: Andrés Jiménez (1)

La política pública ha sido definida desde la academia como un ejercicio gubernamental, que se legitima con la voz de las comunidades, pero sin incidencia real de cada afectado por los problemas públicos de los barrios. La política pública nos la mal enseñan como ese instrumento técnico que refleja el deseo del gobierno, que construye un problema público desde la mirada tecnócrata de los técnicos ajenos a la realidad, y que recopila respuestas fáciles, inmediatistas y superficiales a problemas de laboratorio.

Hoy Suacha tiene política pública de juventud. Se construye un concepto de política pública revolucionario, que logra las convergencias de todas las miradas posibles: las y los jóvenes liderando y haciendo visibles sus problemas y propuestas, con el acompañamiento constante de Suacha Común Alternativa, la Dirección de Juventud y la universidad(2), con el compromiso de los profesores Miguel Ángel Herrera Zgaib y Luis Eduardo Lamus; finalmente el rol del Concejo municipal, que desde sus funciones constitucionales, somete a debate y aprueba por unanimidad el primer acuerdo municipal de una política pública de juventud en la ciudad.

El eje estructurante de tal labor se debe reconocer a partir del proyecto de investigación que gana el Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación en el año 2016, donde además de aportar recursos financieros y técnicos, permite el surgimiento del documental XUALTERNOS(3), liderado por Cristian Cuellar, y el libro titulado “Participación política juvenil, academia y posacuerdo: Una experiencia subalterna en Xua – Cha”, que será publicado por la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UN; en tales procesos pude aportar desde mi quehacer como investigador, junto con docentes de la UN y la UNIMINUTO regional Soacha.

De los grandes avances en Latinoamérica y el Caribe en la última década, ha sido precisamente la construcción de alternativas políticas desde los públicos subalternos, lugar de enunciación de jóvenes de toda la región, que han construido sus posiciones políticas bajo gobiernos convulsionados por disputas de viejas generaciones que no permiten el fortalecimiento de liderazgos florecientes, lo que llamamos comúnmente como la renovación política, realidad que no es ajena a Suacha.

El proceso juvenil, las juventudes y/o la juventud, como objetos de estudio, son asuntos que han tratado de mostrar, desde variados ángulos de las ciencias sociales(4), como ese proceso de simbiosis entre el ciclo biológico y la cultura, que se desenvuelven en espacios y tiempos históricos, como motores de transformación social y política, estructurales en los territorios. A ese proceso lo quiero llamar el Carnaval de las Juventudes, con el potencial suficiente para lograr cambiar el orden político y social de un territorio.

Lograr el diseño y la aprobación de una política pública de juventud subalterna, construida desde la mirada de sus actores principales, con la legitimidad que solo logra el tejido social que incide en la modificación de sus problemas públicos, es el mejor regalo para cada habitante de un territorio, que como el caso de Suacha, en los años venideros solo espera renovación de sus esquemas políticos.

Sea esta la oportunidad de aplaudir el proceso de las juventudes suachunas, que no niega el pasado y los múltiples intentos de diseño de la política pública de juventud, pero que ha logrado aprender de los viejos errores de las generaciones que los anteceden, ya que se atrevieron a contar las historias que los construye como habitantes de un territorio y que a paso sabio vienen recuperando para Suacha toda la esperanza que se quedó en los bolsillos de las pocas familias de la tradición política local.

Gracias a Heiner Gaitan, a Nicolás Ricardo Franco y a Samuel David Roberto como líderes del proceso de construcción técnica, junto a los contratistas de la Dirección de Juventud liderada por Iván Palacios, y a quienes se han sudado la lucha de las juventudes en Suacha. Saludo con mucho amor esta política pública y espero que ustedes conformen las próximas Juntas de Acción Comunal, las Juntas Administradoras Locales, el próximo Concejo de Suacha, la Alcaldía; quiero votar por ustedes a la Gobernación y su Asamblea, por favor, espero votar por ustedes para el Congreso y sé que de allí viene la próxima presidencia de Colombia.

¿Qué nos falta? No todo son luces brillantes. Nos queda como tarea la fuerte alianza de todos los sectores alternativos en Suacha, para sacar de cada escaño a ese grupo podrido de actores que nos avergüenza ante el mundo.

¡Adelante!
#DefiendoyRespetoLOPÚBLICO


(1) Docente e Investigador Universitario. Partido Alianza Verde.
(2) El Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia y la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Centro Regional Soacha.
(3) El primer documental logrado en Suacha que recopila y construye relatos sobre los procesos, los actores y las acciones de las juventudes de la ciudad, al menos, en los últimos 10 años. “Xualternos (subalternos de Xua – cha) es realizado por el comunicador social Cristian Cuellar (Infinita Films), ciudadano residente en Suacha, en el marco del proyecto de extensión solidaria Soacha es Juventud, del Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia y en comunión y acompañamiento de la Corporación Universitaria Minuto de Dios y la plataforma ciudadana Suacha Común Alternativa.” Ver: https://www.youtube.com/watch?v=fkJ7Sglf52s&t=232s
(4) Como la antropología cultural, la sociología de lo cotidiano, la teoría crítica en la ciencia política, la administración pública alternativa o la misma economía heterodoxa.